Tras celebrarse el juicio contra Francisco Javier Almeida el juez le ha condenado a la pena de prisión permanente revisable por ser autor de un delito de asesinato y a 15 años de prisión por un delito de agresión sexual al niño Álex en octubre de 2021.
Los hechos tuvieron lugar durante una fuente de Halloween en la urbanización Villa Patro, de Lardero. Tal y como explican en Territorio Negro, Luis Rendueles y Manu Marlasca, el asesino confunde a Álex con una niña por su disfraz de exorcista. Le dice que le va a enseñar un cachorrito.
Tras eso, una niña avisa hacia donde ha ido el pequeño y lo encuentran en brazos de Almeida, que dice que se ha desmayado. Estaba estrangulado. Es detenido allí en el instante mientras los servicios de emergencia tratan de reanimar a Alex sin conseguirlo.
El historial delictivo de Francisco Javier Almeida
Antes del crimen del pequeño Álex, Francisco Javier Almeida contaba con otros crímenes en su haber.
Su historial delictivo comienza el 5 de octubre de 1989, cuando con 22 años interceptó en la calle a una menor de 13 años que se dirigía al colegio y que vivía en su bloque, en Logroño. Le dijo que su madre se había puesto enferma, por lo que tenía que volver rápidamente a su domicilio. Ésta accedió y nada más llegar al portal del edificio, Almeida la metió en su piso.
Cuando ambos entraron en la casa, éste le reconoció que todo era mentira. Entonces, la ató en una silla, rodeando su cuello con una cuerda, dando varias vueltas con la mano hasta que la chica perdió el conocimiento.
Cuando volvió en sí, la víctima vio que Almeida tenía el pantalón y la cremallera. Fue el agresor quien desató a la menor y le abrió la puerta para que se fuera. Tras ello, avisó a la Policía y éste fue detenido y condenado a siete años de cárcel, de los que cumplió cuatro, de 1993 a 1997.
Tras este primer delito, Almeida salió en libertad y cometió el que se conoce como crimen de la inmobiliaria. El 17 de agosto de 1998, con la excusa de visitar un piso agredió a Carmen López de 24 años, con 16 puñaladas superficiales de control para asustarla, le hizo un corte en la tráquea, cortes en la vagina mientras él se masturbaba, le mordió en los labios y le dio una puñalada final en el corazón.
Llevaba en libertad desde abril de 2020
En 2020 se concedió la libertad provisional a él y a otros 3.653 internos con todo tipo de delitos. Obtuvo el tercer grado penitenciario en febrero de 2020 donde pasó de El Dueso a Logroño, ya que cumplía todos los requisitos: tres cuartas partes de condena, disfrutó de 39 permisos desde 2013 y buen comportamiento.
Cuando Almeida pidió el tercer grado, parte de la Junta de Tratamiento se opuso, pero Instituciones Penitenciarias lo aprobó. Una vez en tercer grado él pidió la libertad condicional. El juez se lo concedió sin que el fiscal se opusiese. El 8 de abril de 2020 salió en libertad.
Almeida obtuvo la libertad condicional tres años antes, cuando su condena se extinguía en 2023. Al principio vivía con su hermana en Logroño, pero al poco tiempo, le pidió que se marchase.
Fue entonces cuando se instaló en Lardero, un municipio con muchas urbanizaciones y parques con niños. Trabajaba en una empresa de limpieza, dedicada a la reinserción laboral de presos y pagaba 500 euros por el alquiler.
Los vecinos sospechaban de él
El comportamiento de Almeida, había llamado ya la atención de los vecinos de la urbanización. Durante el juicio, salió a la luz que los niños de la urbanización le llamaban “el hombre del banco”, ya que solía sentarse en uno para observar a los pequeños.
Algunas madres, también relataron que habían llamado en varias ocasiones a la policía Municipal e incluido una de ellas intentó poner una denuncia 10 días antes de los hechos, después de que Almeida intentara llevarse a su hija en el parque. Explicó en la Policía se lo desaconsejaron porque no había datos suficientes para sustentar una denuncia contra nadie en concreto.

