El martes y miércoles de la próxima semana se celebrará el juicio contra Guillermo de Soto, “alias Willy”: el exentrenador del Varea se enfrenta a 47 años de prisión por presuntos abusos a menores.
En 2022 se presentó una denuncia, se procedió a su detención y tras rastrear sus dispositivos digitales, se hallaron más de 60.000 archivos de contenido sexual con menores.
La investigación destapo, también, que había al menos, otras 7 víctimas entre los niños que éste entrenaba, y que usaba su posición, como ojeador de Osasuna para engañar y abusar de las víctimas.
Tras su detención, Eduardo Esteban, jefe de la policía Judicial en La Rioja, explicaba el modus operandi del entrenador. El acusado mantenía con sus víctimas conversaciones de whatsapp, en las que se refería a las partes íntimas éstos con palabras como “bestia” o “ídolo”, les pedía y enviaba fotos e insistía en que confiaran en él y que borraran las conversaciones.
Desde el tribunal se insiste en que los jóvenes llamados a testificar lo harán en una sala distinta a la del acusado.
