Ayer en el Juzgado de Violencia contra la Mujer se producía una sesión de diligencias, previa al inicio del proceso que desembocará en la vista para juzgar el asesinato de Salwa, la refugiada de origen sirio que murió a manos de su marido el 8 de julio del pasado año en Logroño.
El fiscal considera al marido de la víctima, también de origen sirio y que confesó después los hechos, presunto autor de un delito de asesinato y de otros dos de intento de asesinato sobre sus hijas, ya que el hijo pequeño logró huir y avisar de las intenciones de su padre de ahogarles en el río Ebro.
La acusación particular de la familia de Salwa, plantea un delito de asesinato y de tres intentos de asesinato, uno por cada uno de los hijos; además de un delito de maltrato habitual. Por su parte, la defensa del acusado solicita la absolución al incluir las atenuantes de trastorno psiquiátrico y confesión.

