LOGROÑO

Escobar hace balance de sus dos primeros años al frente del Ayuntamiento de Logroño

El alcalde anuncia que la parcela prevista para Bosonit se empleará finalmente para la construcción de 35 viviendas protegidas

Diana Victoriano

Logroño |

El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha hecho balance esta mañana de estos dos años de legislatura de los que se considera satisfecho. En el ecuador de su legislatura, el alcalde ha destacado el desarrollo de un nuevo modelo de gestión, basado en el diálogo; la solución de situaciones heredadas, con hasta 10 años de estancamiento, y ha puesto en valor algunos de los proyectos sociales y de urbanismo de su mandato.

Una de las principales apuestas del gobierno de Escobar es la construcción de vivienda protegida; destacaba las 900 previstas en Ramblasque, las 400 ya en marcha en distintos puntos de la capital, y anunciaba el trabajo junto al gobierno regional para la parcela de Bosonit, que proyecta 35 viviendas.

Escobar recordaba que el gobierno municipal es un proyecto vivo, en el que participan las diferentes corporaciones, y lamentaba la gestión heredada en cuanto al déficit de 5 millones de euros, un préstamo de 12, el exceso de proyectos financiados con fondos europeos, no asumibles por el consistorio, o los sobrecostes en proyectos como el de Vara de Rey o la zona de las 100 Tiendas.

Además, entre otros asuntos, mañana, en junta de gobierno local, se avanzará en el plan de movilidad urbana sostenible, que prevé 9.2 km de conexiones ciclistas, con 11 tramos conectados.

El balance de la oposición

También han hecho balance de estos dos años en Logroño, el resto de partidos:

El grupo municipal socialista denuncia que en este periodo se han perdido 6.3 millones de euros de fondos europeos y paralizado proyectos de ciudad como el de Bosonit o el Parque Científico Tecnológico, que se construirá finalmente “en mitad de la nada”, según el PSOE.

Cuestionaba su portavoz, Luis Alonso, que el alcalde “dibuje en el aire el Logroño del 2050” porque “todo se retrasa en el Logroño de 2025”, un argumento que también empleaba el portavoz del Partido Riojano, Rubén Antoñanzas, que criticaba una gestión marcada por el despilfarro, el recorte de 8 millones de euros servicios públicos y el abuso de contratos irregulares, con una ciudad paralizada por la falta de inversión.

También denunciaba, el regionalista, sanciones por incumplir con los fondos europeos, el bloqueo del soterramiento y la pérdida de inversiones estratégicas, entre otros asuntos.