Como cada 16 de julio, Día del Carmen, patrona de los marineros, Gipuzkoa ha querido rendir tributo a todos aquellos que han dedicado su vida a la mar. Este año, más de 320 personas jubiladas vinculadas al sector han sido homenajeadas en Donostia.
Todos ellos rezumaban felicidad. Se trata de una jornada muy especial para los marinos, una ocasión para reencontrase con viejos amigos y recordar anécdotas. Txomin empezó a dominar las artes de bajura, en un oficio que define como "muy duro", en el que se "sufre mucho" y no existen las horas. "Te levantas a las cuatro de la mañana, pero no tienes horas para dormir. Puedes dormir cuatro horas seguidas, una hora, y en 24 horas, si consigues dormir seis, estás a gusto".
Manuel coincide con Txomin: es un oficio duro, se trabajo mucho y duerme mal. No obstante, lo tiene claro. "Si volviera a nacer, iría otra vez". Además de las aguas del entorno, también han surcado aquellas que mojan la costas de África o de Sudamérica. Agustín, de Hondarribia, estuvo 6 meses en Caracas. "Me dijeron que había mucho pescado, pero meh (...) a comer coco allí (ríe)".
Dar con la tecla, clave
Respecto al futuro del sector, el Presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Gipuzkoa confiesa que "no se ha sabido dar con la tecla". Asegura que ahora es más fácil "hay más formación y más tecnología" y reconoce que lo están pasando mal con el "relevo generacional". "No va a ser fácil, la sociedad está cambiando. A la gente joven no le tira, pese a venir de 5 muy buenos años.

