El acuerdo marca un primer pedido para la entrega de 30 trenes 'push-pull'. Además, incluye la fabricación de 30 trenes que se suministrarán sin locomotoras --fabricadas por un tercero-- y su mantenimiento durante 15 años por un importe aproximado de 1.100 millones de euros.
Los trenes están diseñados para ser operados por toda Europa, preparados, inicialmente, para Alemania, Austria, Países Bajos, Dinamarca y Suecia, con una interoperabilidad total que permite operaciones transfronterizas sin interrupciones.
El mercado europeo, ha explicado el fabricante de trenes, sigue siendo estratégico para Talgo, ya que la región continúa liderando los esfuerzos para descarbonizar el transporte de pasajeros, una ambición que se alinea estrechamente con el compromiso de la compañía con la innovación y la sostenibilidad.
Este anuncio se enmarca en la publicación de los resultados de la compañía correspondientes a los tres primeros meses de este año, cuando registró unas pérdidas de 7,1 millones de euros, frente al beneficio de 10,4 millones del mismo periodo del año anterior, debido al menor grado de avance en la fabricación planificada de sus trenes.
La compañía no ha dado previsiones para el año 2025, debido a la dificultad de estimar con precisión las principales magnitudes del negocio, así como por el periodo de transición en que se encuentra su estructura de capital, con la entrada pendiente del consorcio vasco liderado por Sidenor en sustitución del fondo Trilantic.

