Una decena de menores declaran desde el lunes como víctimas del monitor de surf de Hondarribia acusado de abusos sexuales. Lo harán a puerta cerrada en la Audiencia Provincial de Gipuzkoa, en un proceso en el que la Fiscalía pide 85 años de prisión para el autor de los hechos.
Hasta el próximo 21 de marzo, las once víctimas del monitor de surf de Hondarribia testificarán ante el juez. Será durante las tres primeras sesiones de juicio y a puerta cerrada, para proteger su intimidad y evitar la revictimización, como explican desde el TSJPV.
Los hechos habrían ocurrido a lo largo de 10 años, entre 2011 y 2021, año en el que fue detenido e ingresó en prisión provisional.
Según la Fiscalía, su “modus operandi” consistía en elegir a una víctima y, con “sutileza” e incluso regalos, conseguir que se sintiera “especial y afortunada” para establecer una relación estrecha con ella y “provocar su dependencia”. Era entonces, recoge el testigo, cuando presuntamente los sometía a distintas prácticas de índole sexual, sirviéndose además de la confianza que depositaban en él las familias.
En el momento del arresto, se localizó en su domicilio un disco duro con 4.208 archivos de “explotación sexual de menores”. El encausado será el último en declarar, en un juicio en el que se enfrenta a 85 años de cárcel.

