Las diputaciones vascas han fijado un impuesto turístico de entre 0,75 y 5 euros que gravará las estancias diarias según el tipo de establecimiento, aunque los ayuntamientos podrán imponer recargos cuando el municipio supere las 750 plazas de alojamiento, hasta un máximo de 7,5 euros, pero también bonificaciones en localidades más pequeñas.
Tras la tramitación en las respectivas Juntas Generales, será el turno de los ayuntamientos para adecuar sus ordenanzas en un plazo de seis meses. Cuando en el municipio el número de plazas de alojamiento sea igual o menor a 25, se podrá establecer una bonificación del 100%, es decir, no habrá impuesto.
El impuesto será progresivo. No tendrá el mismo importe un camping que un hotel cinco estrellas o un albergue. El impuesto mayor recaería en los hoteles de 5 estrellas y los cruceros, entre 2,5 y 5 euros, mientras que hoteles de una estrella, albergues, pensiones, agroturismos y campings van de 0,75 a 1,50 euros. La cantidad máxima a abonar por día será de 7'5€, y se computará un máximo de cinco días de estancia por turista.
Exenciones
Los menores de edad no tendrán que abonar este impuesto, ni las personas con un grado de discapacidad igual o superior al 65% y dependencia grado II y III.
Tampoco deberán hacerlo quienes acrediten que su estancia corresponde a un tema de salud, como una consulta médica. Si el motivo son estudios, también hay una exención recogida.

