Adolescentes de entre 13 y 15 años compartieron habitación, chicos y chicas mezclados, durante quince días. Esto para muchos podría ser un mal menor. Al menos, visto otras de las 'normas' del udaleku (campamento) organizado por la asociación Sarrea Euskal Udalekuak Elkartea.
Las duchas también eran mixtas, e incluso relatan algunos chavales, los monitores se duchaban con ellos. De nada valía su oposición. El caso ha salido a la luz tras las publicaciones en el diario feminista El Común, que recoge relatos y publica cartas que los menores enviaron a sus padres. La explicación que se dio, según publica El Correo es que “como igual hay gente trans, para que no se sientan categorizados por chicas o chicos”.
Según publica este diario, desde el campamento han contestado a los padres que no creen “en la división por género”, sino en “una educación feminista e igualitaria, que no deja fuera cuerpos e identidades”. Por eso, inciden en esa política de duchas y habitaciones mixtas, para que nadie pueda sentirse “categorizade”, tal como escriben.
En el canal de Youtube de Nuria Coronado, se puede escuchar el relato de una madre, que cuenta entre otras cosas, que su hija llegó asustada y traumatizada. Los espejos estaban tapados para que no se pudieran ver, aunque había una imagen de “una mujer abierta de piernas” con la frase: “On Egin”, es decir, “que aproveche”.
Esta madre también traslada que no era raro que las monitoras hiciera topless no solo en la piscina, también mientras estaban cocinando.
Investigación abierta
El consejero de seguridad ha confirmado que hay una investigación abierta, 'la Ertzaintza tiene conocimiento de algunos sucesos que ocurrieron en un edificio, pero estamos hablando de menores y merecen una protección especial'. La oficina del Ararteko ha explicado que sí que alguna familia se les dirigió con este tema, pero al no tener vínculo alguno con una administración pública, no pueden intervenir.

