Piden eliminar la brecha de género de 7.000 euros al año con sus compañeros de la limpieza

Los alumnos del Colegio Público de Gorliz reciben sus clases en aulas llenas de suciedad

500 niñas y niños del colegio Público de Gorliz asisten a clases en unas aulas llenas de suciedad desde el 1 de septiembre en el que comenzó la huelga de las trabajadoras subcontratadas del sector de limpieza de los edificios municipales, exigen que se elimine la brecha de género de 7.000 euros al año con sus compañeros de de la limpieza viaria.

Onda Cero Bilbao

Euskadi | 18.11.2021 10:49

Los alumnos del Colegio Publico de Gorliz reciben sus clases en aulas llenas de suciedad
Los alumnos del Colegio Publico de Gorliz reciben sus clases en aulas llenas de suciedad | AMPA GORLIZ

La dirección y los madres y padres del centro han solicitado al Ayuntamiento y al Gobierno vasco una solución para garantizar la salubridad de los menores, hasta el momento no han recibido una respuesta a esta la falta de higiene.

Una situación, que desde el AMPA del colegio, nos dicen que esta causando dermatitis y problemas de alergia entre el alumnado, así como entre el profesorado, a esta situación se ase añade el covid-19.

Brecha salarial

Las trabajadoras de la limpieza tras diferentes paros y al no obtener respuesta ni de la subcontrata Brócoli S.L ni del ayuntamiento ha comenzado una huelga indefinida para exigir la eliminación de la brecha salarial. Denuncian que sus compañeros de la limpieza viaria, en su mayoría hombres, cobran 7.000 euros más al año que ellas, limpiadora de edificios municipales.

Problemas de salud

Tanto del AMPA como las trabajadoras denuncian la falta de interés por parte del Ayuntamiento en solucionar el problema. “Van dejando pasar el tiempo a la espera de que sea el Gobierno vasco quién aumente los servicios mínimos, lo cual será un parche”, opinan.

Así, la acumulación de polvo en el suelo comienza a convertirse en un grave problema para muchos de los alumnos, ya que según el Ampa, “algunos menores han contraído dermatitis o alergias, y los profesores comienzan a tener carraspeo al impartir las clases”. “Estamos también ante una cuestión educacional. No podemos enseñar a nuestros hijos a que sean limpios cuando conviven entre basura”, subrayan desde el profesorado.