Hace dos años el Valle de Egüés también tuvo premio de los grandes en la Copa del Rey. Consiguió dejar por el camino al Teruel y le tocó en sorteo el Mallorca entonces entrenado por Javier Aguirre. La única pena de aquella fiesta fue no poder vivirla en el terreno de juego habitual del equipo del Valle, el campo de Sarriguren. Jugaron como locales en Mutilnova y agradecidos por ello a la UD Mutilvera, pero no dejaba de ser otro campo diferente al propio.
Ahora va a ser distinto. Las obras llevadas a cabo en Sarriguren, con sustitución del césped artificial y cambio de los banquillos a la banda de la tribuna ha permitido mover el vallado perimetral para que cumpla con los requisitos que exige la RFEF. Se ha instalado una grada provisional en frente a la de hormigón, donde estaban los banquillos, que servirá para acoger a los espectadores en la Copa, y la previsión es construir una definitiva más adelante.
Este año los quebraderos de cabeza del entrenador Txiki Acaz van a ser meramente deportivos. El otro día en liga tenía tantas bajas que el portero Aitor Navarro tuvo que jugar de delantero los últimos veinte minutos de encuentro. El técnico espera recuperar varios futbolistas para el partido del día 30 y que así de paso todos puedan disfrutar de la fiesta que supone enfrentarse a un equipo de Segunda División que ha vuelto a la categoría a lo grande y está destacando en su liga. El Andorra que preside Gerard Piqué es el rival al que intentarán ponerle las cosas lo más difícil posible los jugadores del Valle de Egüés. De ello habla el técnico navarro en esta entrevista en Radioestadio Navarra, además de analizar su situación en liga y el devenir de la 3ª RFEF.
