Durante su presentación en el estadio de El Sadar el jugador ha señalado que puede jugar en cualquiera de las tres posiciones de ataque y que con su verticalidad y velocidad puede llegar a la línea de fondo y poder centrar, dejarse el máximo y apretar. Víctor Muñoz, que lucirá el dorsal 21, reconoce que el proyecto le ilusiona. Su objetivo es pensar en el presente, entrenar con el equipo, asentarse y crecer y lo que tenga que ser será. Confiesa que se dejará la piel en el campo y por este escudo -dice- está dispuesto a hacerlo.
El club navarro ha abonado 5 millones de euros en concepto del cincuenta por ciento de sus derechos económicos, a los que podría sumarse un millón adicional en función de hitos deportivos del jugador. La cláusula de rescisión será de 40 millones. El Real Madrid se reserva una opción de recompra sobre el jugador a la conclusión de las siguientes tres temporadas.

