El Villarreal logró una sufrida victoria por 2-1, con goles de Mikautadze y Pape Gueye, ante un Osasuna que se adelantó en el marcador con un tanto de penalti de Budimir, pero que acabó pagando la expulsión en la primera parte del lateral Valentin Rosier.
El equipo de Marcelino García fue claro dominador del partido, sobre todo en el segundo tiempo, aunque Osasuna nunca se rindió y tuvo la opción de empatar en el añadido con dos remates de Raúl que salvó de forma espectacular el meta Luiz Júnior.

