Isi Fernández-Agustí resumió en el último tiempo muerto de la final las vivencias de todo Beti Onak en la Copa de la Reina: "Sobre todo no perdamos la sonrisa" les dijo a sus compañeras. "Lo que estábamos haciendo era enorme. No quería que nadie parase de disfrutar de lo que habíamos conseguido y es lo que intenté transmitir", explica. "Ojalá haber ganado el partido, claro, pero no era justo poner otra cara que no fuese una sonrisa de oreja a oreja y disfrutar de ese momento al máximo. Nunca sabes si vas a volver a vivir algo así".
Isi detalla cómo vivió el equipo la competición después de ganar a Guardés, líder de la liga, en cuartos de final: "Cada vez que íbamos a jugar decíamos todas 'oye que la liamos'. Había que pensar en grande y cada vez que ganábamos pensábamos que se podía". Confiesa que como deportista uno de sus sueños era jugar una final como la disputada, y las celebraciones posteriores así lo atestiguan: "Me sigo emocionando solo de pensarlo, ha sido una plata con sabor a oro. Nos sabe como si fuéramos campeonas. La vuelta a Villava fue espectacular, con gente saliendo a la calle a las nueve de la noche".
A pesar de su juventud, 23 años, Isi ha pasado ya por Elche, Zuazo y Beti Onak después de jugar en Oviedo. "Me han arropado en Villava como no hubiera pensado nunca, estoy muy contenta aquí. Salí muy pequeñita de casa. No tenía ni idea de dónde estaba Villava y empecé a escuchar "Beti Onak' hace poco, por eso el logro es tan increíble".
La continuidad del bloque por la que ha apostado estos años Beti Onak es para Isi importante: "Este bloque tiene mucho que dar. Cuanta más experiencia tienen juntas las jugadoras dan más. Cuantas más personas intentes mantener, mejor. Más balonmano va a haber. Y se ha notado este fin de semana".
Ahora toca pensar en la liga después de haber jugado tres partidos en tres días, con 15 horas entre la semifinal y la final: "Nosotras sí que podemos quejarnos, y no los del fútbol", dice riendo.
