Fernando Gurich lleva 9 años trabajando con la federación eslovaca de balonmano. Empezó como entrenador de las categorías juvenil y junior, después como director técnico y desde hace 3 años es el seleccionador nacional absoluto. Ahora juega en Pamplona el Torneo Internacional de España de balonmano, que el combinado español utiliza como preparatorio para el Europeo que comienza la semana que viene. Lo disputan Egipto, Irán, Portugal, Túnez, España y la propia Eslovaquia, algo que a Gurich le hace mucha ilusión: Para mí es un placer venir a casa y va a ser muy especial, en un escenario inigualable. Venimos con un equipo muy joven y con bajas pero el objetivo es ser un rival incómodo y ver hasta dónde podemos aguantar a España".
Eslovaquia afronta con Gurich un relevo generacional importante en un proceso que verá sus frutos dentro de dos o tres años. "Están saliendo muchos jóvenes bien preparados e intentamos que jueguen en ligas fuertes. Eso se ve reflejado en el trabajo de los clubes, de los que luego se nutre la selección nacional. Nos gustaría mucho que vinieran a jugar a la liga española, porque nos encaja la idea de balonmano que se juega aquí", asegura Gurich. ¿En Anaitasuna? "Ojalá -contesta- yo he estado muchos años en Anaita y sería un buen destino".
