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El programa municipal "Creciendo Contigo" abre nuevas sesiones de parentalidad positiva en Pamplona

Las inscripciones están abiertas hasta el 22 de enero para las nuevas sesiones de "Educar en Positivo" que se desarrollarán entre febrero y marzo en distintos barrios de Pamplona y también en formato online.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

El programa municipal "Creciendo Contigo, Educar en Positivo", impulsado por el Ayuntamiento de Pamplona, abre un nuevo ciclo de sesiones entre el 9 de febrero y el 23 de marzo, con el plazo de inscripción abierto hasta el día 22. Así lo ha explicado en Onda Cero Pamplona Eneko Mendiluze, responsable del programa, quien ha destacado la buena acogida que tiene esta iniciativa, con más de 160 personas ya inscritas y margen para crear hasta 21 grupos diferentes.

La parentalidad positiva se presenta como un enfoque educativo y de crianza que busca favorecer el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes a través de vínculos afectivos seguros, estables y mantenidos en el tiempo. Según Mendiluce, el eje central del programa no es el juicio ni la evaluación, sino el reconocimiento de las necesidades, las fortalezas y los recursos de cada familia. “Ponemos el foco en lo que funciona y tratamos de amplificarlo”, ha señalado, subrayando la importancia de una comunicación respetuosa y consciente.

Uno de los aspectos más relevantes del programa es que no ofrece recetas cerradas ni un “manual de instrucciones”para madres y padres. Al contrario, parte de la idea de que cada familia y cada criatura es única. En este sentido, los grupos funcionan como espacios de diálogo y reflexión compartida, donde las personas participantes se sienten acompañadas y empoderadas para construir sus propias estrategias educativas, ajustadas a su realidad cotidiana.

Mendiluze ha señalado que educar en positivo no significa ausencia de normas. El responsable del programa ha insistido en que los límites claros y la estructura son esenciales, especialmente en las primeras etapas de la vida, cuando niños y niñas aún no pueden autorregularse emocionalmente. Estos límites, ofrecidos desde el afecto y la contención, ayudan a desarrollar progresivamente la capacidad de autocontrol y de gestión emocional.

Otro de los pilares del programa, ha explicado, es la integración de la frustración y de las emociones difíciles como parte natural del desarrollo. Lejos de evitar o tapar el malestar, el enfoque de la parentalidad positiva propone conectar con lo que las emociones expresan, comprender su significado y acompañar a hijos e hijas en su elaboración. “Las emociones nos quieren decir algo”, ha afirmado Eneko Mendiluze, defendiendo la importancia de no mirar hacia otro lado.

Los grupos están organizados por tramos de edad —de 0 a 6 años, de 7 a 12 y de 13 a 18—, lo que permite abordar problemáticas específicas de cada etapa vital, desde el sueño o las rabietas en la infancia temprana hasta la autonomía, la confianza o el uso de nuevas tecnologías en la adolescencia. Además, el programa se desarrolla tanto de forma presencial en distintos barrios de Pamplona como en modalidad online.