En una entrevista en Onda Cero, el alcalde de Murcia, José Ballesta, reconoció la gran complejidad del proyecto de San Esteban. Señaló que la tramitación exige coordinar a tres administraciones, recabar informes de la Abogacía del Estado y de la Intervención General, y pasar por Consejo de Ministros. Aun así, aseguró que “muy pronto” habrá movimiento visible: la prospección arqueológica y los trabajos previos de cimentación podrán arrancar en cuanto llegue el último documento pendiente del Ministerio. Esta fase inicial corre a cargo del Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma.
Ballesta subrayó el alivio fiscal que prepara el Consistorio: en 2026 no subirá ningún impuesto ni ninguna tasa, ni siquiera por actualización del IPC. Además, se eliminarán precios públicos menores —como la revisión de sonido en vía pública o la inscripción de parejas de hecho— para “devolver estabilidad al contribuyente” tras dos años de ajuste y saneamiento de las cuentas municipales.
En materia de vivienda, avanzó que el Ayuntamiento ha identificado más de 60 solares municipales para un programa de vivienda asequible —en compra, venta y alquiler— que actúe como evolución de la antigua VPO y permita ampliar la oferta con precios contenidos.
En clave urbana, el regidor destacó la licitación del Parque Metropolitano Oeste y la Conexión Oeste para coser los parques de La Seda y La Pólvora con el Malecón. También mencionó el futuro bulevar ajardinado sobre el soterramiento ferroviario en el sur y la continuidad de Murcia Río como eje de paseo y encuentro ciudadano.
Sobre movilidad, confirmó que el tranvía cuenta con convenio a tres bandas y un presupuesto en torno a 90 millones, con el estudio informativo ya en marcha para definir trazado y paradas.La primera fase conectaría Plaza Circular–El Carmen/Infante; después llegaría a la nueva estación y, más adelante, se prolongaría hacia El Palmar. Y, en el asunto que más expectación despierta, el alcalde detalló al final de la conversación el horizonte para la estación de autobuses de San Andrés. El Ayuntamiento trabaja con un preproyecto que baraja tres piezas: adecuación del mercado, nuevas zonas ajardinadas y viviendas orientadas a resolver situaciones de infravivienda en el entorno. Todo ello queda condicionado a completar una secuencia previa: culminar la obra ferroviaria, retirar las vías en superficie, descontaminar el suelo y ejecutar la nueva terminal —con una obra estimada en 24 meses desde su inicio—. Solo tras el traslado de la actividad a la nueva estación se intervendrá en el solar de la vieja terminal.
