Tiempo de enfermeras

Micropigmentación mamaria: la consulta pionera del Santa Lucía que ayuda a reconstruir también la autoestima tras el cáncer de mama

La enfermera Maite Martínez Pardo del Hospital Santa Lucía forma parte de la primera consulta de micropigmentación mamaria de la Región de Murcia, una técnica reparadora para recrear pezón y areola tras la mastectomía.

Redacción

Murcia |

Maite Martínez Pardo. enfermera

La Región de Murcia ya cuenta con la primera consulta de micropigmentación mamaria destinada a pacientes de cáncer de mama. Está ubicada en el Hospital General Universitario Santa Lucía y ofrece una técnica especializada que permite recrear el pezón y la areola en mujeres que se han sometido a una mastectomía, dentro del proceso de reconstrucción mamaria.

La micropigmentación mamaria es un procedimiento dermoestético con finalidad reparadora. A través de pigmentos aplicados de forma controlada, se logra un resultado visual que completa la reconstrucción y contribuye a mejorar la percepción de la imagen corporal. Profesionales sanitarios subrayan que, más allá del componente estético, el impacto puede ser emocional, "muchas pacientes lo viven como el cierre de una etapa, un paso hacia la normalidad y una herramienta para reforzar la autoestima tras un proceso largo y exigente".

Al frente de este trabajo se encuentra Maite Martínez Pardo, enfermera del centro, que ha compartido su experiencia recientemente como ponente en la I Jornada de Enfermería Dermoestética, un encuentro que ha reunido a profesionales de distintos ámbitos de la estética sanitaria y que ha organizado el Colegio Oficial de Enfermería de la Región de Murcia. La jornada ha tenido una alta participación y ha servido para visibilizar un campo en expansión dentro de la enfermería, con técnicas cada vez más demandadas y orientadas a la salud, el bienestar y la calidad de vida.

Realizar la micropigmentación en un entorno sanitario aporta un valor añadido, evaluación clínica previa, seguimiento y criterios de seguridad adaptados a pacientes que pueden haber pasado por cirugía, tratamientos oncológicos o cambios cutáneos asociados a la enfermedad. La consulta del Santa Lucía se convierte así en un recurso pionero en la Región, alineado con una atención integral que no se queda solo en lo quirúrgico o lo farmacológico, sino que también acompaña en la recuperación física y emocional.