Las farmacias comunitarias desempeñan un papel fundamental en la mejora del uso de los medicamentos a través del Sistema Personalizado de Dosificación (SPD), un servicio profesional farmacéutico que organiza la medicación del paciente en dispositivos semanales por tomas y garantiza su seguimiento. No es un simple pastillero, sino una herramienta sanitaria con valor asistencial.
En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas -la OMS estima que en 2050 el 22% de la población será mayor de 60 años y en España la esperanza de vida se sitúa en torno a los 84 años-, la falta de adherencia terapéutica, cercana al 50% en pacientes crónicos, se ha convertido en un reto prioritario para el sistema sanitario.
"El SPD aporta orden, seguridad y tranquilidad tanto a pacientes como a cuidadores, ayudando a reducir errores, olvidos y problemas derivados del mal uso de la medicación, y favoreciendo tratamientos más seguros y eficaces", tal y como señala María José Cecilia, Farmacéutica del Área de Formación e información del Medicamento.
En la Región de Murcia, este servicio avanza mediante convenios con los ayuntamientos que permiten su prestación gratuita en municipios como San Javier y Cartagena. Actualmente, más de 40 pacientes participan en el programa, con la implicación de más de 15 farmacias y la colaboración domiciliaria de Cruz Roja, configurando un modelo de trabajo en red con impacto sanitario y social.
"Como Colegio, trabajamos para que el SPD llegue con garantías, formación y coordinación, porque mejora la adherencia, la seguridad y la efectividad en pacientes vulnerables", apunta María José Cecilia.
