El '1-1-2' recomienda beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed; evitar bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación, y permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados.
Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, es importante prestar especial atención a bebés y menores, lactantes y mujeres gestantes, así como a personas mayores o con enfermedades cuyos síntomas puedan empeorar con el calor.
Aconseja, además, reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas centrales del día; usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar, y hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor.

