Hoy en el Calendario Hebreo se corresponde al 28 de Kislev (o 29, dependiendo del atardecer) del año 5786 y es la quinta jornada de la festividad de Janucá, un periodo de gran celebración que inició el atardecer de nuestro pasado domingo 14 (24 Kislev) y que finalizará al atardecer del lunes 22 de diciembre (1 Tevet) tras alumbrar la octava y última vela de la jánukiá.
La jánukiá 🕎 [aka janukkía] es un candelabro (de 9 brazos) que recuerda el milagro de Janucá o Jánuca o Chanukkah o ḥănnukkāh [חֲנֻכָּה] con la luz que venció a la oscuridad.
Durante Januca –la Fiesta de las Luces o Luminarias– se enciende la janukiá y se celebra cómo con un poco de aceite pudieron aguantar ocho días, y aún hoy continúa iluminando las vidas de los judíos.
El solsticio de invierno es el día más corto y la noche más larga del año, marcando el inicio astronómico de la estación invernal en un hemisferio (al estar más inclinado y lejos del Sol) y del verano en el otro, ocurriendo alrededor del 21 de diciembre en el hemisferio norte y el 21 de junio en el hemisferio sur.
Por mi parte, y para todas las personas bien nacidas, deseo mucha salud, el amor merecido y unas felices fiestas venideras.
