Cumpliendo con la pista dada en el pasado NMHA, dedicado al Príncipe de las Tinieblas, hoy intentaré poner luz.
Afortunada la persona que cada mañana pueda recitar M'illumino · d’immenso –«Me ilumino · de inmensidad»– tal como inmortalizó el poeta egipcio (de ascendencia italiana) Giuseppe Ungaretti, durante la Primera Guerra Mundial, mientras combatía en la línea del frente del lado fascista.
Mi amada Pi me recordó anoche, cómo al personaje infantil Carol Anne Freeling en Poltergeist: Fenómenos Extraños, confunde tanto su familia como la médium espiritual, indicándoles en unas ocasiones que vaya hacia la luz y en otras que se aleje de ella.
Según mi sabio amigo Quique, en la mística se hacen constantes referencias a la Luz. En ocasiones, para referirse a esa Luz que habita en lo más profundo de nosotros y que, según se dice, es como la luz de un millón de soles. Y, en otras ocasiones, como metáfora de la sabiduría no mental del Ser, ya que disipa la oscuridad entendida como ignorancia.
Hasta hoy no me había planteado el porqué rockdelux no es RockDeLuxe, ya que al parecer proviene del término francés que significa 'de lujo' o 'de alta calidad', reflejando la intención de la revista (y web) de ofrecer una visión más selecta y detallada de la música rock. Pudiéndose entender su sufijo latín, como una aceptación de lo que sus detractores piensan de quienes la hacemos posible: «Iluminados, que se creen superiores». Aceptando tal crítica, me pregunto ¿habrá alguien que no sea luz y sombra?
- Texto: Miguel Tébar, periodista musical
