Como ya anuncié en el especial ángeles, hoy prestaremos nuestra atención al arrogante Luzbel. Aquel ángel caído, expulsado del cielo por rebelarse contra Dios, némesis fundamental de gran belleza y sabiduría. Por cierto, si eres de las personas que le gustan los destripamientos, aquí va uno para el próximo programa: como es deducible, el nombre de nuestro protagonista está compuesto por las palabras latinas lux (luz) y bel (bello) ¿Y cuál ha si la noticia musical más relevante de la última semana desde este país nuestro? Como ya se habrá dado cuenta nuestra audiencia si en NMHA hemos de venerar a alguien es a Matt Groening. Pues bien, además de las geniales series de animación Futurama y The Simpsons, en la fantasiosa Disenchantment –«(Des)encanto»–, que se desarrolla en Dreamland, Elfwood y en los infiernos, el divertido deuteragonista de la Princesa Bean se llama Lucille Lucifer Jr. DCLXVI –sexcentésimo sexagésimo sexto o número de la bestia 666–, más conocido como Luci, es uno de los hijos de Satán. Criatura parecida a un diablillo que es el demonio personal de la heroína, aunque a menudo se le confunde con un gato.
Personalmente soy de los que piensan, que en toda mitología, leyenda, tradición religiosa, manifestación artística suelen ser más interesantes los antagonistas al bien. Y probablemente el mejor de todos sea el demonio, con sus diversos avatares y metáforas.
Concebido como la personificación del mal y considerado por muchos como una poderosa fuerza oscura, hostil e ingeniosa.
- Texto: Miguel Tébar
- Producción: Sol Rentero
