Sexo Sentido

'Sexo Sentido' rompe el tabú: sexualidad y discapacidad como derecho humano

Con el Dr. Jesús Rodríguez (ISEMU) y Eva Camacho (La Eroteca): intimidad, consentimiento y apoyos reales para una vida sexual libre y segura.

Julián Vigara

Murcia |

En Sexo sentido rompimos un tabú que nunca debió existir: sexualidad y discapacidad. Un tema que abordamos desde los derechos, la intimidad y los apoyos reales, con el Dr. Jesús Rodríguez (doctor en Sexología, ISEMU) y la sexóloga Eva Camacho (La Eroteca), ponen ejemplos prácticos y la mirada en familias, profesionales y centros.

Del modelo clínico al enfoque de derechos: Rodríguez explicó el cambio de paradigma: “desde 2006 —y su desarrollo legal en España en 2008— la sexualidad de las personas con discapacidad se considera un derecho y se insta a las instituciones a garantizar educación y salud sexual sin discriminación”. El problema, añadió, es que “no ha habido el mismo cambio en el paradigma social”: persisten mitos como el de considerar a estas personas “asexuadas”, chocando con la evidencia científica y con la realidad de sus vidas.

La experiencia en primera persona. Camacho compartió un relato íntimo y profesional. En su familia, el acompañamiento a su hermano —con discapacidad física, no intelectual— se vivió “de manera sana, cercana y empática”, con apoyos para que pudiera desarrollar su sexualidad “dentro de sus límites”. Desde La Eroteca, confirmó una alta demanda de información y recursos: “hay muchas personas interesadas en lubricantes y juguetes adaptados que no requieren agarre manual, muy útiles cuando existe poca movilidad”. Subrayó, además, el papel de las familias en los desplazamientos y en el aprendizaje del uso seguro de estos recursos.

Asistencia personal y debate abierto: A preguntas del programa, Rodríguez distinguió la figura del asistente personal, que en algunos casos incluye apoyos instrumentales a la sexualidad (facilitar materiales, acomodar posturas, ayudar a la autoestimulación). Reconoció que es un terreno polémico por sus límites éticos y morales y porque “se ha politizado”, lo que frena su desarrollo frente a países donde sí existe mayor regulación (citó Suiza, Reino Unido o Japón). Antonio Rentero, crítico de cine, recomendó la película The Sessions (2012) como referencia para comprender estos dilemas y el acompañamiento respetuoso.

Doble discriminación y silencios. El sexólogo denunció el bullying que sufrió ISEMU cuando intentó impulsar en la Región un proyecto de asistentes sexuales: “Recibimos ataques en redes y se nos insultó”. Más allá de ese episodio, lamentó que las personas con discapacidad sean “una minoría sin voz que a menudo depende de familias y cuidadores que, por sobreprotección, niegan o ocultan su sexualidad”. En contraste, allí donde se trabaja el tema “están deseando hablar, contar quién les gusta y qué necesitan”.

Salud, bienestar y menos medicación: Camacho recordó que la sexualidad es un derecho humano y un factor de salud “previene enfermedades, protege la salud mental y reduce depresiones”. Alertando contra el mito de que “la discapacidad elimina el deseo” y apuntó a una consecuencia frecuente: en adolescencia o pubertad, la falta de atención a la esfera sexual puede derivar en conductas disruptivas que se responden con más medicación, cuando “atender la función sexual sería parte de la solución”.

El programa invitó a familias y profesionales a hablar sin tabúes, a preguntar qué se necesita y se desea y a buscar apoyos cualificados. “Hay personas preparadas para acompañar con respeto y seguridad”, insistieron colaboradores de Onda Cero.

Escucha aquí el podcast completo de “Sexo Sentido” con el Dr. Jesús Rodríguez (ISEMU) y Eva Camacho (La Eroteca), y comparte tus dudas o testimonios: este espacio se construye también contigo.