En el podcast, Relatos de una sexóloga soltera de Más de Uno Murcia, la sexóloga Eva Camacho de La Eroteca abordó un tema que puede sorprender a muchos: ¿Por qué no casarse enamorado? Eva explicó que el enamoramiento es una fase temporal en la que nuestro cerebro se inunda de oxitocina y otras hormonas que nos hacen perder un poco la capacidad de juicio.
La sexóloga de La Eroteca, destacó que durante el enamoramiento, idealizamos a la otra persona y dejamos de ver sus defectos. "Nos volvemos más impulsivos y dejamos de ver sus defectos. Y eso es maravilloso, porque el enamoramiento tiene una función biológica muy concreta: nos empuja a descubrir lo mejor de nosotros mismos", comentó Eva. Sin embargo, esta fase siempre se acaba, y es entonces cuando empezamos a ver a la otra persona como realmente es, con sus manías y defectos.
Julián Vigara comparó casarse estando enamorado con "comprar un coche sin mirar el motor", a lo que Eva respondió que es tomar una decisión importante en un estado alterado de la mente. La experta aconseja esperar a que pase el enamoramiento y, con la cabeza más clara, preguntarse si realmente se quiere construir una relación con esa persona.
Cuando el enamoramiento se va, Eva sugiere que es el momento de trabajar en pareja. "Amar no es solo sentir, es hacer. Es un compromiso de elegir al otro todos los días, con sus luces y sus sombras", explicó. Muchas relaciones fallan porque las personas buscan el "chute" de dopamina del subidón inicial y, cuando se acaba, creen que la relación ya no sirve.
Para saber si seguir o terminar una relación, Eva propone una balanza de preguntas: ¿Me gusta más lo que aporta que lo que me molesta? ¿Quiero compartir mi vida con esta persona aún con sus defectos? ¿Hay respeto, libertad y admiración mutua? Si la respuesta es sí, entonces vale la pena construir algo juntos. Si no, mejor soltar antes de generar frustración.
Finalmente, Eva Camacho ofreció consejos para construir un amor saludable: enfocarse en lo que nos gusta del otro, construir un modelo de pareja propio basado en el equilibrio y el respeto, y entender que amar es trabajar, no solo dejarse llevar por lo que sentimos.
Eva concluyó con un consejo para aquellos que están a punto de casarse enamorados: "Espera un poco. Date tiempo. Conócete en esa fase. Y cuando pase, decide con la cabeza, no con la oxitocina".
