Vigo es seguramente la única ciudad del mundo civilizado, que en pleno sigo XXI mantiene lo que en su día definió el arquitecto Jaime Garrido: convertir un parque en parking.
¿Cuántos coches calculan ustedes que aparcan cada día en el Castro? En su anillo superior o central y en las laderas del monte. No contamos la calle Marqués de Alcedo que aunque es parte de la falda del Monte, la consideraremos ya calle del centro de la ciudad.
Más de 400 coches aparcados pueden verse en el Monte de O castro cualquier mañana de un día cualquiera de lunes a viernes.
Los datos oficiales del concello hablan de unas 140 plazas, en realidad aparcados hay casi el triple.
Bien, muy bien, ha hecho el ayuntamiento en recuperar la fortaleza, trabajo en el que el alcalde anunciaba en Onda Cero Vigo que continuará con el desmantelamiento de la actual cafetería de O Castro para trasladarla casi enfrente a unos 200 metros donde ya hubo una cafetería que también hacia de mirador. Esa zona está ahora en obras para garantizar la seguridad.
Bien ha hecho el concello en poner en marcha esa iniciativa que relata la historia de la batalla de Rande y que está recibiendo miles de visitas.
Bien haría en recuperarse la totalidad de un parque que a día de hoy es también un parking. Aunque esto no guste a los cientos de personas que lo utilizan para dejar su coche, mientras están trabajando o hacen sus recados en el centro de la ciudad.
Por cierto, que tampoco están demasiado activos los grupos de la oposición en este asunto. Están igual o peor que el gobierno municipal.
Y no es, propio de una ciudad que nos venden como moderna y humanizada en tiempos en que Europa obliga a reducir el uso del vehículo en las ciudades mantener convertido en un parking su principal parque.

