La depuradora de la Silvouta nomalizó su funcionamiento tras la puesta en marcha, el pasado 8 de octubre, de la Fase I de las obras de la nueva estación depuradora y después de los primeros ajustes e incidencias que se produjeron motivados principalmente por los sedimentos acumulados durante años en los antiguos colectores. La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, y el concejal de Sostenibilidad Ambiental y Servicios Básicos, Xesús Domínguez, participaron en la reunión de seguimiento de las obras de la nueva EDAR, que tuvo lugar en el Pazo de Raxoi junto con técnicos del Ayuntamiento, Acuaes y Aguas de Galicia. La entidad estatal informará también ahora a los ayuntamientos afectados (Ames y Padrón) por estas incidencias, a petición del Ayuntamiento de Santiago en la reunión de hoy.
Por parte de Acuaes, participó la presidenta de la sociedad estatal, Rosa Cobo; y por parte de Aguas de Galicia –organismo dependiente de la Xunta–, asistió Roi Fernández, además de otro personal técnico y representantes de las tres administraciones. Tras el encuentro, representantes de las tres administraciones se han desplazado hasta la EDAR para visitar la nueva instalación.
En esta reunión ordinaria de la comisión de seguimiento de la Edar se incluyó, también a petición del Ayuntamiento de Santiago, un punto en el orden del día para abordar formalmente el vertido al río Sar, del que dio cuenta la sociedad mercantil estatal del Ministerio para la Transición Ecológica. Acuaes está encargada de la construcción y puesta en marcha de la nueva EDAR, cuyas obras comenzaron en febrero de 2024.
El Ayuntamiento, tanto desde Servicios Básicos como por parte de la alcaldesa y del concejal de Sostenibilidad, abordó desde el primer momento este asunto con la entidad que está ejecutando las obras para obtener la información del acontecido.
En este sentido, en la reunión de hoy se ha explicado que en todos los arranques de las depuradoras resulta complicado cumplir los parámetros desde el instante inicial, una situación que en el caso de esta depuradora se ha venido dificultada por una punta de carga imprevista derivada de sus acumulados durante años en el último tramo del colector existente, además de una situación de sequía extrema que impidió que el vertido de la EDAR pudiera diluirse en condiciones de un caudal medio normal.
En virtud de las medidas adoptadas por Acuaes en colaboración con el Ayuntamiento, la situación se ha normalizado y a EDAR alcanzó los parámetros de vertido de forma satisfactoria. Además de estas medidas, la reunión ha servido para determinar también medidas para que esta situación no vuelva a repetirse. De manera simultánea a la depuradora, Acuaes está ejecutando la conexión de la red de colectores existentes y las obras de una nueva acometida eléctrica.
Acuaes informó de que las obras de la nueva EDAR, que prestará servicio a una población de 205.000 habitantes equivalentes actuales y 277.000 futuros, se están desarrollando por fases, de forma que durante todas ellas se mantienen los actuales parámetros de vertido al río Sar.
La entidad estatal también indicó que ha cumplido el plazo previsto para concluir la I Fase, lo que permite que las aguas residuales de Santiago lleguen a las instalaciones habilitadas de la nueva depuradora. En esta fase, se ha construido el edificio de pretratamiento y desarenado. Sigue pendiente la instalación de la cubierta y carpinterías metálicas, que quedarán finalizadas antes de finales de año, según la información trasladada por esta entidad. También está pendiente el recinto de decantación primaria, los dos espesadores de hubiera y el edificio de tamizado ultrafino.
Acuaes explicó que mantiene el objetivo de que en agosto de 2026 esté en disposición de poner en servicio la Fase II de esta obra, en la que la Administración estatal invertirá 60 millones de euros, cofinanciados en un 80% con fondos Next Generation de la Unión Europea, en el marco del plan de Recuperación, Transformación y Resiliciencia.

