Investigación en Santiago

El Auditorio vuelve a ser un laboratorio en Santiago para estudiar la interacción de la música y la biología en la cuarta edición de Sensogenoma

La Real Filharmonía de Galicia y la Banda Municipal de Santiago ofrecen el 3 de octubre un nuevo concierto de repertorio secreto para estudiar el efecto de diferentes estímulos musicales.

Ramón Castro

Santiago de Compostela |

El Auditorio vuelve a ser un laboratorio en Santiago para estudiar la interacción de la música y la biología en la cuarta edición de Sensogenoma
El Auditorio vuelve a ser un laboratorio en Santiago para estudiar la interacción de la música y la biología en la cuarta edición de Sensogenoma | Onda Cero Radio/ Pazo de Raxoi

La concejala de Capital Cultural, Míriam Louzao, ha participado este martes en la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) en la rueda de prensa de presentación de los resultados y el nuevo concierto del proyecto Sensogenoma, en el que colabora un año más el Auditorio de Galicia, para investigar cómo la música puede modificar la expresión genética.

Míriam Louzao destacó que el Ayuntamiento de Santiago apoya firmemente esta iniciativa porque encaja plenamente en la visión de Compostela como Capital Cultural, "una ciudad reconocida por su tradición creativa y humanística, y que apuesta por la innovación y el conocimiento como vías de progreso".

En concreto, la concejala ha calificado este proyecto como “una iniciativa muy valiosa” que permite “tender puentes entre diferentes ámbitos y agentes y abrir así nuevos caminos en la investigación y el arte”.

Esta temporada, el Auditorio de Galicia volverá a ser un laboratorio para el estudio de la interacción entre la música y la ciencia. El 3 de octubre se celebrará la cuarta edición de Sensogenoma, con la Real Filharmonía de Galicia (RFG) y la Banda Municipal de Santiago de Compostela. El concierto, que volverá a ser presentado por el Auditorio de Galicia, constará de dos partes de 30 minutos y se recogerán muestras de donantes voluntarios antes, después y durante el descanso. El repertorio será secreto, como en años anteriores, y cada parte del concierto se asociará de nuevo a dos emociones diferentes, lo que permitirá estudiar el efecto de distintos estímulos musicales.

En este evento, se recolectarán muestras de sangre (punción en la yema del dedo), saliva (hisopado bucal) y lágrimas de voluntarios mayores de 18 años, junto con datos fisiológicos obtenidos mediante sensores que registrarán la actividad electrodérmica, la frecuencia cardíaca y la presión arterial, en colaboración con la Facultad de Psicología de la Universidad del Miño. Participarán personas con enfermedades neurodegenerativas, TEA y daño cerebral, en colaboración con asociaciones de pacientes como Dano Cerebral Santiago de Compostela y AMES.

Miastenia, ASPANAES y Asociación Española de Paraparesia Espástica Familiar.

Además, por primera vez, se utilizarán mochilas vibratorias con usuarios de la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Galicia (FAXPG), lo que hará la experiencia más inclusiva. Para ello, se desplegará un dispositivo de enfermería de gran tamaño en el Auditorio de Galicia.

Las inscripciones de donantes se gestionarán en la página web www.sensogenomics.com . Los donantes que participen en un proyecto de investigación deberán firmar un consentimiento informado. Habrá entradas para el público general a 5 €, disponibles en la Zona C y en la web de Compostela Cultura .

Resultados del sensogenoma

El proyecto comenzó hace tres años con los conciertos experimentales Sensoxenoma22, en colaboración con la Real Filharmonía de Galicia y el Auditorio de Galicia. Durante los dos primeros años, los estudios se centraron en personas sanas y pacientes con trastornos cognitivos relacionados con la edad, especialmente Alzheimer. Gracias a estos estudios pioneros, el equipo generó cuatro publicaciones científicas internacionales con revisión por pares, sentando las bases del proyecto.

En 2025, el proyecto dio un salto revolucionario con la publicación de seis estudios que consolidan la evidencia de que la música modula no solo la expresión génica, sino también el proteoma y la microbiota, tanto en pacientes como en individuos sanos. Por primera vez, se analizaron individuos con daño cerebral y TEA, además de reportar nuevos hallazgos en demencia, abriendo así nuevos capítulos en la investigación sensoriogenética.

Los investigadores destacan que la música no solo activa el cerebro, sino que también tiene un efecto sistémico, modulando genes, proteínas y microbiomas en tejidos periféricos como la saliva. Esto indica que la música podría actuar sobre el llamado eje orocerebral, una vía emergente que conecta la microbiota oral con la función cerebral y los procesos inflamatorios.

En pacientes con TEA, la música modula genes vinculados al desarrollo neurológico, la regulación inmunitaria, la función mitocondrial y la microbiota oral (en particular las bacterias productoras de ácido propiónico), cambios estrechamente asociados al trastorno.

En pacientes con Alzheimer, los cambios en la microbiota oral sugieren que la música podría influir en los mecanismos relacionados con la neuroinflamación y la progresión de la enfermedad, además de compensar la expresión génica alterada mediante la modulación de las vías de autofagia y la organización sináptica, entre otros. Estos resultados concuerdan con la hipótesis emergente en neurociencia que vincula las infecciones y los desequilibrios microbianos con el origen de ciertas demencias.

En pacientes con daño cerebral, la música parece afectar a los genes vinculados a la neuroplasticidad y la reparación neuronal, apoyando su integración en programas de rehabilitación.

Así lo explicaron en rueda de prensa los responsables del estudio, los profesores de la USC Antonio Salas Ellacuriaga, investigador principal del grupo de Genética en Biomedicina (GenPob), y Federico Martinón Torres, investigador principal del grupo de Genética, Vacunas y Enfermedades Infecciosas (GenVip) y jefe del Servicio de Pediatría del CHUS; así como Laura Navarro Ramón, doctora en educación musical y musicóloga, coordinadora de Sensogenoma; e Isabel Lista García, directora de la Fundación Pública IDIS. La mesa redonda también contó con las intervenciones de representantes de las instituciones que colaboran en el proyecto como Sabela García Fonte, directora técnica de la Real Orquesta Filarmónica de Galicia; Casiano Mouriño, director de la Banda Municipal de Música de Santiago de Compostela; Dulce María García Mella, secretaria general de la USC y Ángel Facio Villanueva, gerente del Área de Salud de Santiago de Compostela y Barbanza.