El cambio de mes le está sentando bien al Deportivo. Atras quedó un octubre cargado de empates y derrotas que metieron al equipo en un bache que pudo ser peor, se evitó la derrota ante el Valladolid en el último minuto, aunque después llegó el mensaje coreado por entrenador y jugadores: Había que poner más intensidad o así no se íba a ningún lado.
E incluso desde la dirección General se envió el mensaje de que en en enero hay que fichar lateral derecho.
Pero llegó noviembre. La Copa en Castro Urdiales acabó siendo un impulso y en Zaragoza hubo que esperar al segundo tiempo para que los destellos de Yeremay asistiendo a Soriano y Mella cortaran la dinámica.
Ante la Cultural la victoria se empezó a cocinar en el contrato de cesión que impedía el concurso de Luís Chacón y se zanjó con dos regalos que no desaprovechó Zakaria para marcar y asistir a Soriano, volviendo a marcar en la segunda parte. Con el 3-0, bache finiquitado, según Hidalgo.
Ahora toca seguir la buena ola de noviembre en Córdoba, ya posiblemente sin los regalos de la Cultu, pero con el esfuerzo y la racha de Zakaria y pendientes de la versión Yeremay, tan intermitente como determinante en este Deportivo.
