Con las bajas del mundialista Mella y del lesionado Escudero, Antonio Hidalgo hizo un cambio en el once titular, con relación a la semana pasada en Eibar. Apostó por Patiño de inicio, dejando a Stoickov en el banquillo.
En la primera parte, Rubi adelantó líneas y tapó los espacios para evitar el juego combinativo del Deportivo. A eso se unió el marcaje al hombre por parte de Chirino a Yeremay. Aún así, el canario nos dejó un precioso regate a su defensor en el minuto 12.
Villares gozó de las mejores oportunidades para el Deportivo en este tiempo. Pero el gol lo anotó el Almería, después del mano a mano entre Melamed y Parreño que resolvió bien el portero del Deportivo, llegó un saque de esquina que botó el mismo Melamed y remató Bonini al fondo de las mallas. Era el primer gol que encajaba el Deportivo esta temporada en Riazor.
En la segunda parte, el Deportivo salió en tromba, haciendo daño por derecha y por izquierda. Desde la derecha llegó el centro de Ximo que, en una clara ocasión, remató a la grada Mulattieri. También tuvo un remate Ximo Navarro, pero se fue por encima de la portería de Andrés Fernández. Y hasta Luismi Cruz envió alta un remate, tras la jugada de Quagliatta.
Y a los 17 minutos de la segunda parte llegó una nueva jugada del Deportivo por la banda izquierda. Esta vez conduce Yeremay, perseguido una vez más por Chirino, pero el canario consigue recortar hacia adentro y su tiro con la pierna derecha entra dando tanto en el larguero como el palo izquierdo de la portería de Andrés Fernández. Golazo.
A partir de ahí, movió ficha Rubi, que dio entrada a Baba en el campo. El ghanés consiguió equilibrar a su equipo, le devolvió el control del partido, aunque vio una tarjeta amarilla. Stoikov tuvo una nueva oportunidad para el Deportivo, pero Andrés Fernández desvió su tiro. De ahí al final del partido, el Almería llegaba, sin peligro, a las inmediaciones de la portería de Parreño, en medio de los ataques del Deportivo, en los que Zaka Edachouri caía una y otra vez en fuera de juego.
