Riazor presentó una imagen preciosa, con la asistencia, según el club, de 25954 espectadores. Fue un partido en el que el club rindió homenaje a la gente de Ourense que está sufriendo los incendios, luciendo la camiseta de la bandera galega.
Además, en los prolegómenos Carlos Ballesta entregó a Yeremay una camiseta enmarcada con motivo de su partido número 100 en el primer equipo.
Yeremay protagonizó al minuto de juego la oportunidad más clara para el Deportivo, superando la defensa del Burgos, pero su remate, ante la salida de Cantero, se fue al travesaño y el rechazo no lo pudo concretar Zakaria.
A partir de ahí empezó a funcionar la tela de araña defensiva del Burgos, magistramente diseñada por Ramis y por la continuidad de la mayoría de jugadores de la pasada temporada.
El Burgos también tuvo su oportunidad, con el tiro de Morante, que desvió en una bonita palomita Germán Parreño.
En la segunda parte el guión siguió por el mismo camino. Hidalgo dio entrada a Mella y a Ximo Navarro. También a Patiño. El Deportivo aceleró, pero no pudo concretar hasta el empate final.
También analizamos la situación de Yeremay, con la apuesta y blindaje por parte de Juan CArlos Escotet a la perla canaria para que, esta temporada por lo menos, sea protagonista para el ansiado ascenso, frente a las recientes ofertas llegadas desde el Sporting de Lisboa. Y la ficha con las altas, bajas, aspiraciones y masa social del Deportivo al comienzo de la temporada y a falta de una semana para el cierre del mercado de fichajes.
