Antes de nada el derbi "Galacteo" fue una fiesta. No se llenó hasta la bandera el Coliseum, dado que su capacidad es de 9330 espectadores y fueron 9236 los que estuvieron en el recinto deportivo, de los que unos mil vinieron animando al Breogán.
El himno gallego prendió la llama de la pasión y a partir de ahí empezó un partido en el que cada canasta era celebrada como si fuera la última. Eso sí, a medida que el Breogán fue abriendo brecha y el Leyma no se enteraba a la hora de defender los locales dejaron de vitorear y los visitantes empezaron a respetar.
Y aunque al final del primer cuarto la diferencia no era tan grande, 23-33, en el segundo siguió el recital de Hilliard, con Grant como actor secundario. Y el resto del equipo en el coro. Pero Hilliard y Grant estaban "mallando" en el Leyma de tal manera que los dos sumaban más puntos que el equipo laranxa. Conclusión: 41-62 al descanso y la sensación de que o el Breogán frenaba un poco el ritmo o la derrota laranxa íba a ser más que humillante.
Y aunque el comienzo del tercer cuarto empezó por el mismo camino, con Breogán sumando y sumando, Heurtel, que susurraba y protestaba a los árbitros cualquier contacto, se centró en la dirección del equipo. Barrueta siguió tirando, con sus fallos y sus aciertos desde el 6,75. A Barrueta se unió Thompkins como socio del magistral francés y así a medida que quedaba menos tiempo el Leyma se acercó a un milagroso 98-100, haciendo que la ventaja de 27 para el Breogán (53-80) en el tercer cuarto se quedara en un mal trago del partido.
Pero hubo dos bolas de milagro que el Leyma no consiguió concretar. Siempre con la asistencia de Heurtel, primero Barrueta y después... Silins fallaron el triple que pudo obrar lo que olía a utopía media hora antes.
Al final 98-106. La derrota fue dolorosa, pero más dolor trajo aún desde Granada la victoria de Lleida en la prórroga, con lo que la salvación queda a tres victorias y aunque tengan que pasar aún por el Coliseum Girona o Granada, el próximo sábado toca visita a Valencia. Y después de que venga a A Coruña el Girona de Moncho Fernández tocan dos partidos seguidos lejos de A Coruña en Málaga y en Zaragoza. Nada más. Y nada menos.
Siguendo con el baloncesto, el Baxi ganó a Guernika por 80-57, después de que el Racing de Ferrol empatara sin goles ante el Eibar en A Malata. Se cortó la racha de seis derrotas seguidas, pero poco ayudan a conseguir el objetivo de la salvación.
Hoy será el turno del Deportivo en Castellón a las 20:30, pendientes de saber quién ocupará el lugar de Villares en el once titular: O Mfullu o Genreau. Quizás el primero tenga más opciones.
