Hablamos con Pablo Vigo. Es uno de los portavoces de los vecinos de la calle Sagrada Familia que vienen viviendo en los últimos días un calvario por el descontrol y la inseguridad que han provocado los habitantes de un narcopiso ubicado en esa zona de la ciudad, junto a la Biblioteca Pública.
Pablo Vigo nos relató cómo en los últimos meses ha degenerado la situación en el barrio, motivada por la existencia del narcopiso y las consecuencias que genera con las personas que viven en él y que lo visitan para trapichear con drogas.
"En el barrio siempre hubo algún caso de drogas en los años 80. Llévabamos treinta años tranquilitos. Pero hace un par de años que volvió a aparecer el problema con la aparción de yonkies, drogodependientes. Se montó un narcopiso en dónde vivían vecinos de toda la vida. Estamos cansados de avisarlos. Que por el bien del barrio deberían cambiar. Y no hay manera. Estamos día sí y día también con un ajetreo de gente entrando de ese piso. A primera hora . Y al final han degenerado en robos e intimidaciones. Ya no sabemos qué hacer, la verdad".
"Hace un mes empezaron los robos por el barrio, a gente del barrio. Y eso ya no lo podemos permitir. Hablamos con la Policía y acaban viniendo a diario dos o tres veces. Hay que agradecerles el trabajo que están haciendo con los pocos medios que tienen".
"A todos los políticos, a todos los responsables, que se bajen del altar. Aunque esta alcaldesa se involucra, quiere visitar todas las zonas de la ciudad, y la alcaldesa vino hace un par de años, le diría que viniera por aquí un día cualquiera, entre las 6 y las 9 de la mañana y qué vea lo qué tenemos. Con eso se darían cuenta de lo qué estamos sufriendo, porque aquí hay niños que viven a escasos 50 metros del portal del narcopiso y no se atreven a salir a la calle solos a plena luz del día. Y eso no pasaba ni en los años 80 cuándo el barrio de la Sagrada Familia era catalogado de los peores de España. Yo entonces podía salir a la calle tranquilamente. Hace un par de noches, un tío andaba con un cuchillo en la mano como si esto fuera el lejano Oeste. Esto es inaceptable, lo hemos intentado de todas las formas".
Y recalcó la situación que viven los adolescentes: "Si mi hijo tiene miedo, no lo dejo salir solo a la calle. Niños de catorce años. Los pequeños no son tan conscientes. Lo que peor lo están pasando son los adolescentes, porque tienen miedo, dado que son conscientes de lo qué hay. Me parece normal bajar con mi niña de cuatro años. No me parece normal tener que acompañar a una niña de catorce años porque no se atreve a salir a la calle. Es muy triste", sentenció Pablo Vigo .
