Y hubo más coches sin la luna rota, pero con golpes que evidencian que el autor, autora o autores de este acto vandálico intentaron pero no consiguieron romperlas.
Los hechos tuvieron lugar en el entorno de la Domus, tanto en la calle que sube, como en el Paseo Marítimo.

En la zona hablamos con dos damnificados, Gael y Eduardo. Gael, por cierto, nos cuenta que acaba de llegar a A Coruña desde su Vigo natal para jugar en el balonmano OAR. Y después descubro, emitiendo la entrevista que ayer estuvo de cumpleaños.

También llama la atención un número importante de coches afectados, cuyos propietarios aún no habían pasado a moverlos. Cuándo lo hagan se encontrarán con la luna de la puerta del copiloto rota y un aviso de la Policía Nacional para que contacten, con el objeto de proceder al protocolo que combina la reparación de la luna, pero también la inspección de la Policía Judicial para la búsqueda de alguna huella, si hay restos de sangre.
