El técnico de la Comunidad de Regantes de Tierra de Barros José Manuel Sánchez Delgado ha defendido la viabilidad técnica y económica del proyecto de regadío que, ha lamentado, lleva "un año a cero" en su tramitación, así como ha reprochado al actual gobierno de la Junta de Extremadura su "falta de impulso" en los dos años de legislatura.
Así lo ha indicado durante su comparecencia este miércoles ante la comisión de investigación sobre el proyecto en la Asamblea de Extremadura, donde asimismo ha considerado que si la Unión Europea es "reticente" a financiar el regadío no es "una excusa válida para no llevar a cabo el proyecto".
En su exposición inicial, ha mostrado los documentos en los que sustenta que el proyecto es viable, como la declaración de impacto ambiental, la concesión, el informe de afección a Red Natura "que hizo el Partido Popular a los tres meses de arrancar su legislatura" o el plan hidrológico. "Esto en España se dice que el proyecto es viable técnicamente", ha expuesto.
Al mismo tiempo, ha afeado a la Junta de Extremadura la "falta de impulso" que ha sido "importante en estos dos últimos años", de modo que en el último ejercicio, ha asegurado, se han dedicado a "buscar soluciones", planteando al Ejecutivo regional incluso la fórmula de la concesión publico-privada tal y como se ha propuesto para culminar la autovía del norte de Extremadura hasta la frontera con Portugal.
Por otro lado han propuesto modificaciones al convenio actual o la puesta en marcha de un equipo de trabajo pluridisciplinar con participación de personal de todas las consejerías involucradas y que "estuvieran alineadas con un compromiso a prueba de todo del Gobierno de Extremadura", pero sobre la que aún no han recibido respuesta.
VIABILIDAD ECONÓMICA
Sánchez Delgado ha expuesto también los motivos por los que considera que también es viable económicamente este proyecto, aunque sea con fondos exclusivamente de la comunidad autónoma.
Una inversión de unos 250 millones de los que el 40 por ciento retornan como en toda obra pública a través de IRPF, IVA, impuestos e impacto económico en la zona.
Por tanto, no cree que sea "tan crítica" aumentar la actual deuda autonómica de 5.500 millones de euros en 15-20 millones de euros en los próximos diez años que duren las obras, todo ello teniendo además en cuenta que, según estudios de la Universidad de Extremadura, para un regadío de este tipo, el retorno es aproximadamente, cuando esté funcionando, de unos 60 millones de euros de aumento de PIB.

