El programa CaixaProinfancia de la Fundación la Caixa ha acompañado en Extremadura a más de 260 niños y adolescentes, así como a más de 150 familias en situación de vulnerabilidad, riesgo de pobreza o exclusión social en 2024.
Este resultado se ha logrado gracias a la colaboración de entidades sociales comprometidas con la igualdad de oportunidades en la infancia.
Desde sus inicios en 2007, el programa ha llegado a más de 410 niños, niñas y adolescentes, y a más de 210 familias extremeñas. El programa trabaja para acompañar a estos niños, niñas, adolescentes y familias en situación de pobreza económica y vulnerabilidad social, brindándoles las herramientas necesarias para superar las barreras socioeconómicas a las que se enfrentan y garantizando que puedan acceder a las mismas oportunidades de crecimiento, educación y bienestar que sus iguales.
En España, uno de cada tres niños y niñas vive en situación de pobreza, una realidad que impacta directamente en su desarrollo personal, educativo y social, informa en nota de prensa Fundación la Caixa.
Con el objetivo de romper la transmisión de la pobreza heredada, CaixaProinfancia promueve un acompañamiento integral y personalizado, orientado a mejorar las competencias básicas, los hábitos de estudio y la autoestima de los participantes, favoreciendo así su empoderamiento y su inclusión social.
Su modelo de intervención innovador, basado en el trabajo en red, se despliega por todo el territorio español, abarcando las 17 comunidades autónomas, dos ciudades autónomas, 148 municipios, 197 redes y 467 entidades sociales. Estas entidades colaboran directamente en la atención y seguimiento de las familias, priorizando las ayudas según sus necesidades.
El programa se articula a través de redes territoriales de atención, promoviendo la colaboración entre entidades sociales, administraciones locales y otros agentes del territorio (escuelas, centros de salud y servicios sociales). Esta coordinación permite optimizar los recursos y garantizar que cada niño o niña reciba el apoyo necesario según su situación y necesidades.
La educación como motor de cambio Las condiciones del entorno, la salud o la organización familiar, influyen directamente sobre los procesos de aprendizaje, de manera que aquellos niños, niñas y adolescentes que viven en contextos vulnerables tienen mayores dificultades para alcanzar el éxito escolar.
De este modo, el programa se enfoca también en promover el desarrollo de sus competencias básicas, mejorar sus hábitos de estudio, la autonomía en el aprendizaje, el incremento de las expectativas de éxito y el impulso de los resultados académicos y el rendimiento escolar.
Además, trabaja para mejorar la autoestima de los participantes, su empoderamiento y el fortalecimiento de los procesos de socialización e inclusión social.
Asimismo, el programa cuenta con una metodología que permite identificar la vulnerabilidad social de las familias participantes y establecer un plan de trabajo a la medida de sus necesidades. Un acompañamiento socioeducativo que permite recabar información sobre la situación familiar tanto en el acceso del programa como durante y al final de la intervención.

