La alcaldesa de Onda, Carmina Ballester, se ha reunido con el presidente de ASCER, Ismael García Peris, el vicepresidente, Miguel Nicolás, y con el secretario general, Alberto Echavarría, para tomar nota de las demandas del sector, entre las que se encuentran pedir a Bruselas medidas de flexibilidad para la descarbonización del sector, puesto que consideran los objetivos de reducción de emisiones no van acompasados con la realidad tecnológica y de disponibilidad de infraestructuras y energía limpia a precios competitivos, por lo que cumplir con el objetivo de reducir emisiones en un 90% en los próximos 15 años resulta inviable.
En el encuentro también se ha comentado otro asunto que preocupa como es la supresión, por parte de la UE, de las asignaciones gratuitas de CO2 de cara a 2030, por lo que la industria deberá pagar íntegramente por sus emisiones. También se ha hablado de la competencia desleal que suponen algunos productos fabricados en países extracomunitarios que no están obligados a la descarbonización, a diferencia del nivel de inversión, control y trazabilidad ambiental altísimo que exige la Unión Europea.
Otra de las reivindicaciones de la patronal es el control del marcado en origen del azulejo, con el objetivo de identificar bien el producto para evitar engañar al consumidor con cerámica producida en países extracomunitarios.
Ante esta situación, Carmina Ballester se ha comprometido a elevar la voz del sector en la Comisión Europea en un viaje oficial a Bruselas que tendrá lugar en diciembre y que comprenderá una intensa agenda con europarlamentarios y representantes de la Comisión. La también senadora y secretaria de la mesa de Industria del Senado, pedirá una hoja de ruta específica, con metas realistas y asumibles ante la descarbonización de la industria gasintensiva.

