La ciudad de València se mantendrá sin Zona de Bajas Emisiones (ZBE) al seguir en su ayuntamiento sin alcanzarse el consenso necesario para impulsar la ordenanza correspondiente y hacer posible la entrada en vigor de esta normativa y de las restricciones al tráfico que conlleva en el plazo marcado, para que sea efectiva al inicio de 2026. Esa falta de acuerdo, que ya se plasmó en los plenos ordinarios de octubre y noviembre, se ha visto de nuevo este lunes en el extraordinario celebrado a petición de la oposición, formada por Compromís y PSPV, para lograr un pacto.
El ejecutivo local, integrado por PP y Vox, sigue dividido en este asunto. Vox rechaza cualquier iniciativa que suponga la aprobación de la ZBE, por considerar que limita la libertad de los ciudadanos y que es una "imposición" del Gobierno central, y el entendimiento entre los 'populares', al frente de la Alcaldía y de la Concejalía de Movilidad, y los dos partidos que están fuera del gobierno continúa sin existir.
En la sesión plenaria de esta jornada, el PP y Vox han votado en contra de la moción conjunta presentada por Compromís y PSPV y esta ha decaído. La oposición instaba a los 'populares', con los que había entrado en negociaciones tras los plenos de octubre y noviembre para buscar un acuerdo, a "superar la situación de inmovilismo actual, aprobar una ZBE completa y rigurosa" e "impedir que València pierda los recursos necesarios para continuar hacia un modelo de ciudad próspero, sostenible y europeo".
La edil del PSPV María Pérez ha instado a hacer realidad "una ZBE eficaz contra la contaminación, con ayudas a las familias vulnerables, con exenciones para las personas con movilidad reducida, con un régimen transitorio para las actividades económicas y con un calendario progresivo de implantación". Pérez ha señalado que los 'populares' "han rehuido de cualquier negociación" y ha censurado que "han preferido negar desde el principio la evidencia" del "problema de la calidad del aire", además de apuntar que la ciudad perderá "150 millones de euros".
La portavoz de Compromís, Papi Robles, ha lamentado que esa cantidad se vaya a perder "de un plumazo" y que no se mire "por la salud de toda la gente que vive en València", al tiempo que ha criticado que el PP opte por "ponerse de perfil" cuando "no es la solución". Robles ha subrayado la "responsabilidad" de la oposición planteando un pleno extraordinario y una moción para consensuar una ZBE y "bajar la contaminación", mientras ha reprochado a la alcaldesa, María José Catalá (PP), que busque "responsabilizar a todo el mundo de no aprobar una ZBE menos a ella misma" y que se pliegue "al negacionismo de Vox".
"NO HAY UN TEXTO DE ORDENANZA"
El edil de Movilidad, Jesús Carbonell (PP), ha reiterado que la oposición mezcla con la ZBE "cosas que nada tienen que ver" con ella y ha asegurado que Compromís y PSPV "no tenían ninguna intención de negociar". Ha considerado "un brindis al sol" la moción de la oposición, que ha calificado de "meramente política": "No sirve absolutamente para nada porque no hay un texto de ordenanza", ha dicho que esta no existe "porque PSOE y Compromís no han querido y porque Vox se ha bajado del carro".

