La Universitat Politècnica de València (UPV) ha licitado la redacción del proyecto de rehabilitación del edificio conocido popularmente como ‘Casa de los Caramelos’, que se convertirá en su sede cultural y de representación institucional en el centro de la ciudad. La UPV le compró hace dos años a la Generalitat este inmueble por 3,1 millones de euros. El edificio está situado en el chaflán de las calles Muro de Santa Ana y Conde Trénor y en su día albergó en la planta baja un popular comercio de venta de dulces, de ahí su sobrenombre.
La intención de la institución académica es seguir el ejemplo de otras universidades de la ciudad que disponen de edificios para actividades culturales y de representación en el corazón de València. La redacción del proyecto de intervención en el edificio costará alrededor de 450.000 euros y será ese documento el que fije el presupuesto final de las obras. Una valoración inicial lo estima en más de 5,5 millones, según ha explicado a Onda Cero la Vicerrectora de Desarrollo Sostenible de los Campus de la UPV, Débora Domingo:
El edificio lleva más de dos décadas cerrado. Por eso presenta algunos problemas que conservación que subsanará la rehabilitación, como termitas y filtraciones de agua.
La actuación dotará al edificio, que consta de planta baja y cuatro alturas, de salas de exposiciones, salones de actos y espacios para eventos. Además, está previsto restaurar los pavimentos de algunas estancias, entre los que hay algunos de la famosa fábrica Nolla de Almàssera. También se contempla recuperar y dejar visibles los restos de muros medievales que alberga el inmueble.
Distribución de espacios
La planta baja albergará los accesos al inmueble y las zonas de exposición, además de una tienda-librería. En la planta primera o entresuelo habrá un segundo espacio expositivo y salas polivalentes.
La planta segunda se reserva para uso institucional y administrativo, con varias oficinas y un despacho para el rector o rectora. La tercera planta estará destinada a espacios para actividades docentes reservadas a estudiantes de la propia UPV, además de una sala de prensa. Finalmente, la planta cuarta se plantea como espacio polivalente para reuniones y eventos.

