Este 29 de septiembre se cumplen 11 meses de la DANA del 29 de octubre y todavía hay un total de 780 ascensores que resultaron dañados pendientes de recuperar.
Las inundaciones dejaron 7.530 ascensores inoperativos y ya se han conseguido reparar o sustituir 6.750 equipos, según datos de la Asociación de Empresas de Ascensores de la Comunitat Valenciana (Ascencoval).
"La cifra refleja una mejora sustancial respecto a los 1.000 que quedaban pendientes de reparar antes del verano", ha apuntado Emilio Carbonell, presidente de la organización.
De los 220 ascensores reparados en este último periodo, 133 son prioritarios, de un total de 330 inmuebles identificados por los Ayuntamientos y sus servicios técnicos de servicios sociales, donde residen personas dependientes, mayores, o con movilidad reducida: "La prioridad del sector ha sido y sigue siendo dar cobertura a los colectivos más vulnerables".
Según ha explicado Carbonell, las reparaciones pendientes "son las más complejas: requieren modificaciones importantes como reemplazos completos de las cabinas, cambios electrónicos y/o solicitud de piezas a medida y materiales que, en muchos casos, son componentes personalizados para cada instalación, lo que prolonga los tiempos".
Los desmontajes y montajes de las instalaciones también son complicados, ya que conllevan manipular piezas de gran tamaño. Esto implica que el proceso, desde la recopilación de datos hasta la instalación, "sea complejo y necesita una atención minuciosa para evitar errores y riesgos que comprometan la seguridad de las instalaciones y de las personas", detallan.
Carbonell remarca que la casuística de cada finca es diferente porque no hay dos ascensores iguales. Existen piezas, como puertas, pistones o cabinas, que deben fabricarse a medida debido a la diversidad de instalaciones existentes. A esta complejidad se une el que solo pueden intervenir como máximo dos profesionales en cada hueco de ascensor. Además, según el presidente, algunas comunidades están optando por incorporar los motores de los ascensores en la parte superior para minimizar el impacto de cara a futuros desbordamientos.

