Felipe VI ha inaugurado este martes, veinticinco de noviembre, en València el curso académico de las universidades españolas. Ha advertido sobre una "deriva peligrosa" marcada por la desafección hacia los valores fundamentales de la convivencia democrática. Ha subrayado que las universidades deben actuar como "contrapunto de la resignación".
El monarca también ha destacado el papel esencial de las universidades, no solo como centros de conocimiento, sino como espacios "donde se amplían las fronteras del saber" y que ejercen de "crisol de ciudadanía".
Además, ha reconocido cómo la Universitat de València es "un puente entre el pasado y el futuro", destacando su actividad en innovación, inclusión y vinculación con la sociedad.
Finalmente, el Rey ha hecho un llamamiento para que este curso sirva de oportunidad "para construir un mundo más justo, abierto, libre y cohesionado [...] a la altura de nuestros jóvenes".

