Este lunes, veinticuatro de noviembre, ha salido de la UCI y ha pasado a planta la niña de cuatro años hospitalizada tras ser tratada en la clínica dental privada de Alzira (Ribera Alta) en la que, además, falleció otra pequeña de seis años. Según se ha ido conociendo a lo largo de las últimas horas, el centro en cuestión no tenía autorización para practicar sedaciones intravenosas.
El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de València (ICOEV) afirma que el tratamiento en entredicho fue practicado por profesionales colegiados. La anestesista ha prestado declaración durante las últimas horas. Se investiga, concretamente, el lote de anestesia suministrado ambas niñas en un transcurso temporal de pocas horas entre ellas.
La muerte de una y la hospitalización de la otra se produjo el viernes, veintiuno de noviembre, después de haber sido tratadas en una clínica dental de Alzira con pocas horas de diferencia. Su propietaria aseguraba entonces desconocer qué ocurrió exactamente y defendía la actuación que se llevó a cabo en las instalaciones.

