Hoy venía pensando en… eso del crecimiento.
Ha insistido mucho en los últimos tiempos Corberán en que el equipo está en fase de crecimiento. ¿En serio? Yo más bien diría en decrecimiento porque no me cabe duda que este equipo ha involucionado con respecto al año anterior. Ya ni siquiera Mestalla es ese fortín que fue la pasada temporada y lejos de él ya ni te cuento. El Valencia sigue siendo el peor visitante de todos los equipos de primera división.
Me dejó muy preocupado el partido ante el Sevilla. El Valencia volvió a demostrar que no sabe a lo que juega, que no tiene ni identidad ni fútbol. El primer remate a puerta llegó bien entrada la segunda parte. En tu estadio y ante un Sevilla que llegaba con ocho bajas y que se ha convertido, al igual que el Valencia, en un equipo venido a menos. Así que por favor que no insista Corberán en eso de que el equipo está creciendo.
Otra de mis mayores preocupaciones es el bajo estado de forma de Javi Guerra. El canterano se llevó una justa pitada cuando fue sustituido. Su partido fue para olvidar. Y no es la primera vez que sucede esta temporada. Javi estaba llamado a liderar a este equipo después de que su renovación le situara un peldaño por debajo de Gayá. Y nada. Ya no es que falle pases o que no le salgan las cosas es que su actitud indolente en el campo desespera a los aficionados valencianistas. De ahí la pitada.
Ver al Villarreal peleando de tú a tú con Barcelona y Real Madrid me produce una tristeza tremenda. Tengo la sensación que estarán peleando hasta el final como lo hubieran hecho Marcelino y Mateu con el Valencia el año que Lim decidió dinamitarlo todo. Y aún insisten en que el equipo está en crecimiento cuando la realidad es que se ha cumplido la profecía del asturiano: somos ese “cangrejo” que cada año da un pasito más hacia atrás. Basta ya de milongas…

