Hoy venía pensando en... el caso que se le ha hecho a Corberán.
No suele ser lo habitual en este Valencia. Muchos entrenadores que han pasado por aquí se han marchado precisamente por justo lo contrario: ni una de sus peticiones fue atendida. Nada que ver con lo sucedido este verano con Corberán. Pidió un portero y llegó Aguirrezabala, pidió un centrocampista y llegaron Santamaría y Ugrinic y pidió extremos y han llegado Dani Raba y Ramazani quien hoy ha completado ya el reconocimiento médico para firmar su contrato. Ah! Y pidió mantener el bloque y salvo la marcha de Mosquera se ha renovado a Diego López, Javi Guerra y Tárrega. Confianza total en Corberán por parte del club.
A la espera de la llegada de Sadiq o de otro delantero el Valencia ha hecho un mercado más que aceptable. Corberán, a quien se le ha dado lo que ha pedido, no tendrá excusas si las cosas no salen bien. En su día, con la revolución que hizo Marcelino, la última vez que se hizo un buen mercado, el asturiano tampoco tenía excusas y cumplió con creces. Ahora le toca a Corberán. Es su momento, el de engrasar la maquinaria para que funcione. Y el comienzo, digámoslo así, no ha sido el mejor.
Hay otra cosa que me preocupa. El listón. Con la segunda vuelta de champions y de récord que hizo Corberán es lógico que alguien piense que se pueda hacer lo mismo. El fútbol es ilusión y cada verano el aficionado la renueva poniendo sus expectativas en la temporada siguiente. Por eso, si sumamos la segunda vuelta de Corberán junto a los siete fichajes que ya lleva hecho el club, es más que normal que nos ilusionemos con un hipotético regreso a Europa.
Para ello mañana no se puede fallar ante el Getafe de Bordalás, otro de esos entrenadores que fue ninguneado por Peter Lim. El Valencia de Corberán, el Valencia de los siete fichajes, el Valencia que nos ilusiona con un regreso a Europa… debe comenzar a volar mañana…

