Hoy venía pensando en… el cambio en la presidencia del Valencia.
Se marcha Layhoon y llega el hijo del máximo accionista Kiat Lim. Un cambio que puede llevar a múltiples interpretaciones. Según lo filtrado, con este cambio se refuerza el compromiso de Peter Lim con el Valencia colocando a su hijo al frente. ¿Compromiso? ¿Cuál? ¿El mismo compromiso que cuando fue nombrado consejero allá por 2022 para hacer unas declaraciones en las que hablaba de jugar en Europa de forma constante y ganar trofeos para posteriormente desaparecer por completo de la escena valencianista? Ni a Kiat le ha importado jamás el Valencia ni tampoco a su padre.
Otra de las interpretaciones es que Kiat viene a llevar a cabo el proceso de venta de las acciones de su padre. Al igual que a Layhoon se le encomendó la misión de desbloquear lo del nuevo Mestalla y una vez completada abandona la presidencia, podría ser que poner al frente al hijo del máximo accionista fuera una maniobra para comenzar la salida de Meriton. Es curioso que el mismo día que se produjo el anuncio oficial apareciera un comunicado en Singapur reiterando que no hay ninguna intención de vender. Y como ya sabemos como funciona Meriton… normalmente cuando dicen una cosa es justo la contraria.
No creo que con la llegada de Kiat vaya a cambiar mucho el panorama. Como dice el refrán son los mismos perros con distintos collares. Al valencianista el único cambio que le vale no es el de la presidencia, es el de la propiedad. Si Lim no tiene ninguna credibilidad aún menos la va a tener su hijo que apareció y desapareció como el Guadiana no sin antes decirnos, como suele ser habitual en ellos, lo que queríamos escuchar para no hacer nada de lo prometido.
Se marcha Layhoon y no será la peor presidenta de la historia del Valencia porque para eso ya están los cinco años de tinieblas en los que nos sumió el nefasto Anil Murthy pero ningún valencianista llorará su marcha. Al igual que llega Kiat Lim y ninguno aplaudiremos su llegada. De todas, ojalá se cumpla la teoría de la venta. Es lo único que nos vale…

