DANA

FAMPA Valencia denuncia que los colegios afectados por la Dana no están preparados para el nuevo curso

A dos semanas de comenzar el curso escolar, señalan la falta de mobiliario, barracones sin montar e instalaciones inacabadas

ondacero.es

València |

Los colegios de las zonas afectadas empiezan a recuperar su actividad tras el paso de la Dana
Imagen de archivo de uno de los colegios afectados por la Dana. | Europa Press

La Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Valencia (FAMPA) expresa su preocupación por la situación de los centros educativos afectados por la Dana de cara al inicio de curso. El 8 de septiembre los alumnos volverán a las aulas de los colegios dañados por la riada y señalan que falta mobiliario, hay barracones sin montar e instalaciones inacabadas.

La riada del 29 de octubre provocó daños a 115 colegios de la provincia de València. En junio, Carlos Mazón, president de la Comunitat, anunció que 100 de los 115 centros ya estaban en "pleno" funcionamiento, además prometió que todo el alumnado afectado por la Dana empezaría el curso 2025-26 en sus propios municipios. Del resto, algunos continúan con las obras para ser reacondicionados y 8 tendrán que ser demolidos, lo que provoca que más de 4.000 escolares empezarán el curso en barracones.

Ante esta situación, desde FAMPA, manifiestan que se presenta un futuro incierto por la falta de acondicionamiento de los centros. Su presidente, Ruben Pacheco, duda de que las obras finalicen a tiempo para el comienzo del curso "a no ser que la Conselleria confíe en que la comunidad educativa se encargue de ello", señala.

Destacan que cuestiones como la falta de conexión a internet para el personal, la finalización de las conducciones para la renovación delaire, la reparación de la cocina o la instalación del mobiliario en los centros todavía quedan pendientes. Respecto a esto, el presidente de FAMPA denuncia que las soluciones de la Conselleria perjudican a la propia comunidad educativa. Pacheco ha señalado que la Conselleria está dando dos opciones "dejar el mobiliario en la puerta del centro y que la propia comunidad educativa se encarguen de montarlo o que el centro pague el traslado y montaje".

Una situación, que la asociación considera "injusta" y "una falta de tacto y respeto para la comunidad educativa". Asimismo, FAMPA señala la falta de transparencia de la Conselleria porque no saben si algunos alumnos podrán volver a los centros de su municipio.