Algunas localidades del interior de la Comunitat Valenciana sufren cada verano la masificación de sus zonas de baño. En épocas de gran afluencia turística, los bañistas dejan numerosos residuos y colapsan estas áreas recreativas. Por eso, los ayuntamientos estudian la aplicación de una serie de medidas para conseguir una convivencia sana entre los vecinos y los visitantes. Es el caso, por ejemplo, de Antella.
Este año la afluencia de visitantes se ha triplicado en L'Assut de Antella, puesto que, según ha explicado su alcaldesa, Eugenia García, las temperaturas han llegado antes de que otros años. García ha trasladado la desesperación de los vecinos, que no pueden disfrutar de este paraje del Xúquer.
Con la denominación de Paraje Natural Municipal, a partir del próximo año podrán aplicar medidas restrictivas que permitan controlar la afluencia turística, pero que no afectarán los residentes. Algo que ya se ha conseguido en Sumacàrcer, con la limitación de aforo, la restricción al aparcamiento o la instalación de un parking disuasorio. David Pons es su alcalde.

