VALENCIA CF

Kiat Lim y Ron Gourlay confían en el trabajo de Corberán y le transmiten tranquilidad

La imagen dada en la derrota ante el Real Madrid hacen saltar todas las alarmas pero el técnico todavía tiene crédito para el presidente y el CEO de fútbol

Sergi López

Valencia |

Ron Gourlay, Javier Solís, Carlos Corberán y el presidente del Valencia CF, Kiat Lim, en Singapur
Ron Gourlay, Javier Solís, Carlos Corberán y el presidente del Valencia CF, Kiat Lim, en Singapur | Valencia CF

Dicen que los números y la estadística en el mundo del fútbol lo es todo, o al menos casi si hablamos en clave valencianista. El arranque de la temporada 25-26 con Corberán a los mandos ya es el 5º pero de la historia del Valencia desde que se suman tres puntos por victoria.

En la 57/58 llegados a este punto de la competición, tan sólo se habían sumado 6 puntos, por los 7 de Baraja en la 24/25, y los 8 sumados en la 97/98 y en la 82/83. Ahora el equipo tiene nueve pero la historia se repite.

Tras el milagro obrado por Corberán salvando al equipo del descenso la pasada campaña, como hiciese Baraja en el curso de su llegada a Mestalla, el inicio de la presenta campaña supone el quinto peor arranque en la historia del club, pero parece importar poco o nada a Meriton, que sigue haciendo caer al club a la mediocridad más absoluta cada temporaa.

Kiat Lim y Ron Gourlay, con el técnico

Lim y Gourlay confían en su trabajo y pase lo que pase contra el Betis, salvo goleada escandalosa, e de Cheste seguirá en su puesto, al menos hasta el derbi frente al Levante UD.

El presidente y el CEO de futbol valoran lo conseguido el curso pasado en una situación todavía más crítica y creen que puede revertir la situación, poniendo el foco en que los jugadores han de dar un paso adelante.

Es cierto que hay malestar por parte del vestuario con el entrenador, y que la gestión por parte del técnico en determinadas situaciones de grupo no han sentado bien a los futbolistas, sin embargo nada que no suceda en cualquier equipo, con la salvedad de que la situación clasificatoria y la marcha del equipo van en contra del entrenador.

El próximo fin de semana frente al Betis el equipo tiene una oportunidad de abandonar el descenso, aunque una vez más, ya no está únicamente en su mano.