Con dos goles de Rubén Baraja

Diecinueve años de la remontada ante el RCD Espanyol

Pocos partidos habrá en el imaginario valencianista como aquella remontada que se produjo un 27 de abril de 2002 frente al RCD Espanyol con dos goles marcados por Rubén Baraja.

ondacero.es

Valencia | 27.04.2021 12:59

Fue un momento de éxtasis colectivo. El Valencia CF perdía por 0-1 frente al Espanyol en Mestalla. Todo se le había puesto en contra al equipo de Rafa Benítez que peleaba por el título con el Real Madrid. Tamudo había marcado en el minuto 29 de penalti y a renglón seguido Amedeo Carboni era expulsado. Los valencianistas se quedaban con diez.

Recordaba el propio Baraja en la sección "Álbum de Cromos" de Onda Deportiva Valencia que "Amedeo ya sabéis el carácter que tenía y estaba indignado con la expulsión. Sabía lo que nos jugábamos. Cuando le expulsan se ducha y se va a su casa porque no quería ver lo que iba a pasar. Después de darle la vuelta al partido le llamé para decirle que estuviera tranquilo que habíamos conseguido darle la vuelta y que su expulsión no había tenido efecto".

No solo el italiano sabía de la importancia de aquella victoria. Los cerca de 53.000 aficionados que abarrotaron Mestalla no dejaron de animar aún con el tanto de Tamudo y la expulsión del lateral izquierdo italiano. Fruto de ese apoyo y esa presión llegó el primero de Baraja en el minuto 67 de partido a pase de Kily González. El Valencia había conseguido empatar un encuentro que se le había puesto muy cuesta arriba. Pero aún estaba por venir el éxtasis colectivo.

Fue apenas 11 minutos más tarde, en el 78 Rubén Baraja hacía el doblete con un zapatazo desde la frontal tras un pase de Kily González y una gran conducción de Pablo Aimar. Ese gol sellaba la remontada y llevaba la alegría y felicidad a las gradas de Mestalla. Aquella imagen de Baraja celebrando el gol corriendo hacia la banda extendiendo los brazos quedaría para siempre como una de las más icónicas del valencianismo. Más de treinta años después el Valencia estaba en disposición de conseguir el título de liga. Como así fue.

"Me hubiera gustado abrazar a Mestalla al completo. Era una sensación de felicidad y de pensar que ese gol era si no ganar la liga al menos acercarnos muchísimo y superar la dificultad del partido que habíamos tenido. Sales corriendo hacia cualquier lado, veo a todo el mundo saltando, enloquecido, la gente llorando. Era el momento de los últimos 31 años en el que podíamos ser campeones de liga. Ese partido fue el que nos hizo decir 'ya está, podemos ser campeones'.