El asador argentinoCruz Pampa sigue de celebración: cumple su primer aniversario desde que iniciara su nueva etapa a finales de 2024. Desde entonces, los actuales propietarios se han encargado de revitalizar el espacio y presentar una propuesta gastronómica renovada, donde la carne y las brasas son auténticas protagonistas.
A día de hoy, la propiedad recae en Hernan Sale y Sebastián Pelella, dos argentinos afincados en València que seguían la pista del mítico Cruz Pampa desde hacía un tiempo. En el camino, surgió la oportunidad de quedarse con el establecimiento, ubicado en la calle Conde de Altea número 29, que durante años había sido el templo del fuego de la ciudad.
La nueva carta
Son tres los ingredientes que no pueden faltar en Cruz Pampa: la carne, la leña y el fuego. Combinados entre sí dan forma a una nueva carta que trata de desmarcarse de la oferta actual. Esta incorpora propuestas como las patatas a la crema, que reemplazan a las clásicas patatas a lo pobre, ofreciendo una textura más suave y cremosa. El puerro a la crema carbonara también se suma como acompañamiento a la carne. La milanesa de lomo bajo es otra de las novedades de la minuta, reforzando el discurso argentino. Mientras que el contraste dulce lo aporta el boniato toffee caramelizado, cocido lentamente en el horno y cubierto con crujiente caramelo.
Carne
Estas nuevas incorporaciones van de la mano de las diferentes piezas de carne que Cruz Pampa cocina a diario. Entre sus platos más demandados se encuentran las tradicionales mollejas, que son un tipo de achura en Argentina. Crocantes por fuera y tiernas por dentro, acompañadas con limón. Y las empanadas criollas, rellenas de carne cortada a cuchillo, fritas y preparadas en el horno de barro. A modo de principal, el costillar Cruz Pampa, su reconocido Black Angus argentino con 16 horas de cocción, logrando que la carne se deshaga en la boca. O el lomo alto, conocido allá como ojo de bife, un corte sabroso y jugoso en el que la grasa está infiltrada en la pieza.
Y, para cerrar, el panqueque de dulce de leche es uno de sus postres estrella. Se trata de todo un clásico argentino tipo crepe que está relleno de dulce de leche, con una costra caramelizada y acompañado de una bola de helado de crema.

